En helicóptero sobre el cañón del colorado

Publicado el 11 Diciembre 2009 por admin

Los chicos de Disfrutalia me invitaron a contaros una experiencia irrepetible: el viaje en helicóptero al Gran Cañón, así que allá voy.

Pues sí, allí estábamos en Las Vegas. Como buenos fans del WH40K nos alojamos en la pirámide negra del Luxor. Aunque sobra decirlo, una semana en Las Vegas permite rellenar muchas casillas vacías de la disfruto-lista. Ganar un torneo de póker, jugar a los dados, inmolarte en un buffé, pasear por el Strip, acudir a cualquier espectáculo… tantas cosas…

Bueno, me centraré. Debido a que en los hoteles de Las Vegas consideran apropiado cobrarte hasta un 40% más por las excursiones y visitas que puedes contratar, nos decidimos por contratar el viaje al Gran Cañón desde el workcenter del Luxor, vía internet.

La hora del evento al principio nos pareció algo extrema (5:15 AM), pero cuando llegó la limusina a recogernos, se nos fue olvidando el madrugón. Apuntado en la disfruto-lista, montar en limusina.

Nos dejaron en el aeropuerto, en las instalaciones de la empresa que realiza los viajes. Reseñar que en Las Vegas, todo aquel que presta servicios, tiene una especie de tic nervioso que le obliga a poner la mano siempre que ve un turista. Los pobres turistas, acostumbrados a que les sablee todo el mundo, reparten dinero a diestro y siniestro. Nos sorprendió que el chófer de la limusina no pusiera la mano…

Una vez dentro, lo primero que hacen es pesarte, para poder distribuir “la carga” dentro del helicóptero.Una vez pesado, hechas las aclaraciones pertinentes a los que te acompañan (“Ese peso es porque voy con ropa, desnudo peso 10Kg menos”) te ponen un vídeo de lo que hay y lo que no hay que hacer cuando vas en helicóptero. Dependiendo del país te asustan con una cosa u otra.

Sabiendo lo que no hay y lo que nunca hay que hacer, empiezan a llamar a grupos. Dentro de tí, si no lo había hecho antes, comienza un impulso nervioso que en algunos casos incluye tembleques, verborrea incontenible e incluso risas. De pronto te llaman !!!, que le toca a tu grupo. Comienzas a estar muuuy excitado.

Te acercan al helicóptero y te repiten las instrucciones (y lo que te cuesta todo lo que rompas).
Subes al helicóptero. Lo primero que piensas (en mi caso) es “aquí no vamos a caber”. Pero, cabes !!!. Cierran las puertas. Te pones los cascos de DJMouse. Encienden el motor.

En este punto no se me ocurría otra cosa que empezar a hablar por el micro diciendo “ ECHO CHARLY DELTA TANGO.. etc”, eran los nervios. Comienza acelerar el motor. Tu te afanas en mirar la consola de mandos, pensando que puedes entender algo de lo que pone y que si ves algo raro podrás saltar. Por cierto en lugar de paracaídas nos dieron flotadores porque volábamos por encima de la Presa Hoover.

Aaaaaaarriba. Eso se balanceaba más que la atracción del pulpoloco. De hecho te da la sensación de que cualquier maniobra que hace os va a matar, pero al final sube sube sube y … nada, sobrevives. Sabes que la tensión ha pasado cuando la gente comienza a hablar.

Ves el desierto desde arriba y te va inundando una sesación difícilmente descriptible. En mi caso tiene que ver con la inmensidad. Cuando vuelas en avión, la sensación es mucho más ligera, pero mirando por la ventanilla del helicóptero el desierto y la ciudad de las Vegas lo sientes más real.
A lo largo del viaje al cañón nos ponen una grabación en español que debió de hacerse antes de que se inventara el NODO. Pero en general, todo lo demás sobra, porque te quedas pasmado viendo el paisaje. Eso sí, a veces llega una ráfaga que hace que la cabina se mueva y los pasajeros vuelven a guardar reverente silencio unos minutos.
El colofón llega cuando el piloto te dice que mires al frente para ver el Gran Cañón del Colorado.
Nunca había visto nada de semejantes dimensiones. Olvidad todo lo que habéis visto en películas, documentales, etc. Es imposíble hacerse una idea de lo magníficamente inmenso que es.
Como decían en no se qué programa “Estoespaveeeeerlo”

Bueno. Corto aquí que si no se hace muy largo. Otro día os cuento más.
[PD: Aunque no sea al Cañón os recomiendo a todos un viajecito en helicóptero porque es un cúmulo de experiencias y sensaciones muy intensas]
[PD2: El piloto del helicóptero nos pidió propina]
[PD3: El chófer de la limusina nos pidió propina a la vuelta]

Más información sobre la experiencia en España aquí

F. Romero



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  1. Bitacoras.com Says:

    Información Bitacoras.com…

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